Mentiras y hechos en la Guerra mediática contra Cuba


Por Arnold August

La guerra mediática contra Cuba, que en estos días desarrolla otro de sus episodios habituales, se basa en cuatro mentiras fundamentales:

a) Los prisioneros en Cuba que son objeto de controversia, se encuentran encarcelados por sus ideas políticas.

b) El prisionero cubano Orlando Zapata Tamayo, que murió recientemente a causa de la huelga de hambre que él mismo se impuso, estaba en prisión por razones políticas.

c) Zapata Tamayo murió como resultado de despreocupación o incluso acción deliberada de los médicos y las autoridades políticas cubanas.

d) Las Damas de Blanco fueron hostigadas físicamente por otros ciudadanos y luego detenidas violentamente por las autoridades cubanas en La Habana día 18 de marzo, 2010.

Muchos de los medios de difusión e información masiva controlados por las oligarquías en América del Norte y Europa, y la propia Unión Europea, se han abrogado el derecho de mentir sobre Cuba y otros países que no encajan dentro del paradigma norteño de “estados aceptables”. Y, peor aún, el monopolio mediático ni siquiera siente la necesidad de responder a esta grave acusación. Por eso la lucha por decir la verdad y oponerse a las mentiras divulgadas deliberadamente en los medios es algo que reclama recibir la máxima atención.

A continuación transcribimos parcialmente la entrevista realizada el 8 de Marzo de 2010 por Bill Maher en el canal HBO (EEUU), al actor y productor de cine estadounidense Sean Penn, en la que se manifiesta el tópico de las tergiversaciones y mentiras de los medios. Lo que en ella se refleja, es aplicable completamente a todos los temas que están siendo manipulados actualmente por los medios en sus sistemáticas mentiras:

“MAHER: Su imagen [se refiere a Chávez] es exactamente la de un bufón. Usted ha estado allí. Usted lo conoce. Usted ha hablado con él. Eso es todo lo que yo conozco acerca de Hugo Chávez, es lo que yo he leído en los medios. Un dictador, se ha apoderado de muchas de las esferas del gobierno, pretendiendo ser Presidente vitalicio. ¿Qué Usted conoce que yo no conozca, y que pudiera hacer que yo no tuviera esta visión tan desagradable sobre este sujeto?

PENN: Yo pienso que si Usted está más contento con el 20 por ciento de la población teniendo acceso a sus sueños, acceso al sentimiento de que ellos tienen una identidad y una voz. Si está bien que sea el veinte por ciento, frente al ochenta por ciento al que Chávez le ha dado esa posibilidad, entonces Usted puede criticar a Hugo Chávez. Usted sabe, hay una serie de cuestiones que simplemente se pierden de perspectiva en los análisis. A nosotros en los Estados Unidos nos es difícil ponernos en el lugar, en lo que ha sido la historia de Venezuela, la historia de América Latina y de muchos otros lugares. Nosotros somos muy mono culturales. Y además estamos hipnotizados por los medios. Por ejemplo, Hugo Chávez. ¿Quién Usted conoce aquí que se haya sometido a catorce procesos de elecciones de las más transparentes en el globo, y haya sido electo democráticamente como lo ha sido Hugo Chávez?…. La coyuntura de la colaboración en Haití [con Cuba y Venezuela], cuando Usted habla de Hugo Chávez, y algunas de las otras personas que han sido demonizadas…. Porque cada día, este líder electo, aquí es llamado dictador, ¡y nosotros simplemente lo aceptamos! Y lo aceptamos. Y esto son los medios principales, quienes deberían - de verdad, debería haber un límite que si se cruza, uno vaya a prisión por este tipo de mentiras.

MAHER: Tengo que moverme a un panel.

PENN: Lo siento,

MAHER: No, algún día lo tendremos de nuevo a Usted por aquí para hablar de si Chávez es un dictador o no.”

Viendo este programa de televisión, fue obvio que Maher se molestó mucho por lo que Penn subrayaba. A veces una imagen es más rica que mil palabras. Pero en este caso las palabras son también muy importantes. Maher cambió de tema diciendo que tenía que ir a un panel con participantes del programa. Pero en realidad esto no era verdad. Maher simplemente cambió de tema, e hizo algunas bromas con Penn. Maher dijo que tendría de vuelta a Penn en la TV “para hablar de si Chávez es un dictador o no”. Pero este no era el tema planteado por Penn, quien rechazó la acusación contra Chávez simplemente planteando los hechos de acuerdo a idénticos criterios que los que los círculos gobernantes estadunidenses se aplican a sí mismos, los de las victorias electorales. El tema era y sigue siendo: ¿cómo es que no hay responsabilidad, que no existe necesidad de rendir cuenta de parte del monopolio de los medios? ¿Por qué pueden repetir mentiras y seguir adelante sin más, y no existen medidas en contra, que obliguen a estos que están hacienda lo que comúnmente se llama prensa amarilla? Los medios colaborando con los círculos gobernantes deliberadamente y diciendo mentiras es una actividad muy seria que incluso puede contribuir a las guerras y las agresiones. Los pueblos del mundo han aprendido esta cruel experiencia desde el tiempo de los Nazis hasta los hechos que condujeron al involucramiento de Bush en la guerra de Iraq.

En este contexto de autoproclamado derecho a mentir, examinemos los cuatro puntos señalados al inicio con respecto a Cuba.

En primer lugar, los prisioneros cubanos que son objeto de atención no fueron juzgados y posteriormente condenados por sostener criterios políticos contrarios al sistema político en ese país. Cuba, como la mayoría de los países del Norte, tiene una legislación que considera ilegal las acciones de los individuos que colaboran con una potencia extranjera en contra de su propio país. Tomemos el caso de los EEUU. Por ejemplo, la Oficina para el Control de Activos en el Extranjero (OFAC por sus siglas en inglés) es una agencia del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y deriva su autoridad (entre otras fuentes) del Acta de Comercio con el Enemigo. Cada año el Presidente de los EEUU firma un memorándum a favor de la continuación por un año más de la aplicación del Acta de Comercio con el Enemigo para el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, como hizo Obama el 11 de Septiembre de 2009. No solo técnicamente sino por sus acciones y propósitos, los Estados Unidos están llevando a cabo una guerra contra Cuba para cambiar su sistema político. De acuerdo al Código Penal de los EEUU, al amparo del Capítulo 115 titulado Traición, Sedición y Subversión, la Sección 2381 estipula que “… Ha cometido el delito de traición cualquiera que debiéndole fidelidad a los Estados Unidos, le hace la guerra o se asocia a sus enemigos, ayudándolos, dentro o fuera de los Estados Unidos”. Y estipula que la persona que incurre en ese comportamiento tipificado como delito de traición puede ser “sentenciada a muerte o encarcelada por no menos de cinco años, y multada por no menos de 10 mil dólares; y estaría inhabilitada para asumir cargo público alguno en los Estados Unidos”. En otras palabras, un ciudadano estadounidense que colabora con un país que los EEUU consideren en guerra con ellos, puede ser condenado a muerte, por ayudar a esta potencia extranjera.

Cuba, como muchos otros países tienen una legislación similar. En el año 2003 unos cubanos fueron juzgados, encontrados culpables y condenados a prisión, por trabajar estrechamente al servicio de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, que los financiaba y les brindaba recursos materiales para subvertir el orden constitucional en la isla. Estos datos han sido publicados y pueden ser corroborados por cualquiera.

En segundo lugar, Zapata no fue juzgado y condenado por hechos que se aproximen en lo más mínimo a hechos políticos. Los medios masivos precisamente repiten lo que quieren que se trague la opinión pública. De hecho Zapata desde 1988 ha estado envuelto en todo tipo de actividades delictivas, pero ninguna de ellas política. Había sido arrestado y condenado en varias ocasiones por perturbar el orden público, dos cargos de fraude, exhibicionismo, lesiones y posesión de armas, no armas de fuego. En el año 2000 le fracturó el cráneo a un ciudadano cubano, y una vez en prisión, acumuló un amplio expediente de violencia contra las autoridades de la prisión. Fue puesto en libertad bajo palabra en marzo del 2003, once días antes del arresto y enjuiciamiento que se llevó a cabo con los que los medios fuera de Cuba comenzaron a llamar disidentes políticos. Cometió otro delito el 20 de marzo, y fue de nuevo internado en prisión. Aunque este último suceso de Marzo del 2003 coincidió en el mes con los juicios de los llamados disidentes, su regreso tras las rejas no tuvo nada que ver con estos hechos, sino que fue una coincidencia que fue utilizada por los disidentes y los EEUU para presentar a Zapata después de los hechos como un prisionero político. Las muy pocas veces que los medios masivos han hecho incluso una vaga referencia a las quejas de Cuba respecto al verdadero expediente judicial de Zapata, ha sido invariablemente en términos que tratan de ridiculizar la credibilidad de la posición cubana, pero nunca brindando al público los hechos mencionados anteriormente, todos los cuales son perfectamente accesibles en la prensa cubana.

En tercer lugar, Zapata Tamayo no murió como resultado de la falta de atención o de acciones deliberadas de los médicos cubanos, ni de las autoridades de la prisión u otras instituciones. Un reportaje especial de la televisión cubana día 1 de marzo explicó los detalles que dieron por consecuencia su muerte, mostrándose en dicho reportaje un video que aún está disponible en Internet para los periodistas extranjeros interesados en la verdad. En el video podemos ver y oír a los doctores cubanos, especialistas en nutrición, y otros, testificando como hicieron todos los esfuerzos posibles por salvar su vida. Se explicó con mucho rigor científico, como se le mantuvo con vida mediante sueros y otras técnicas, pero al negarse la persona a ingerir alimentos comenzaron a deteriorarse órganos en un proceso irreversible que condujo a su muerte pese a todos los esfuerzos. Una sicóloga explicó como ella trato de convencer a Zapata a que abandonara su huelga de hambre y acudiera a otros métodos para presentar sus demandas y hacer que fueran atendidas. El video muestra también como la propia madre del recluso expresa que su hijo había recibido la atención de los mejores médicos cubanos, por lo cual ella estaba muy agradecida. Y, un detalle muy importante que se puede apreciar es que estas declaraciones de la madre fueron grabadas y filmadas en conversaciones totalmente espontáneas, sin que ella tuviera conocimiento de que eso se hacía, lo cual borra cualquier suspicacia de quien quiera afirmar que fueron declaraciones hechas bajo presión de las autoridades. El hecho de las declaraciones brindadas con posterioridad por la madre de Zapata, en las cuales culpó a las autoridades cubanas, es algo que refuerza aún más la afirmación de como el fallecido prisionero y su madre han sido manipulados por las fuerzas que, más que pretender condenar el tratamiento al prisionero, están persiguiendo objetivos puramente políticos en una campaña más de desinformación para incriminar a Cuba de supuestas conductas violatorias de los derechos humanos.

¿A quién creer? ¿Por qué no muestran el video cubano, y le dan al público la posibilidad de que saquen sus propias conclusiones sobre el caso, en lugar de seguir constantemente insistiendo en repetir la mentira al mejor estilo Goebbeliano? Observando repetidas veces y con mucha atención, el video original mostrado en la televisión cubana y disponible en Internet posteriormente, constatamos una vez más al oír las palabras, las explicaciones y el estilo de trabajo que se desprende de todo lo expuesto por los especialistas cubanos, que nos encontramos ante un modo de proceder que es manifestación de uno de los rasgos más relevantes de las sociedad cubana y su cultura política. Cualquier investigador o periodista no cubano que pase algún tiempo en la isla y se halle seriamente interesado en Cuba, conoce que la cubana es una sociedad profundamente humanitaria en la cual el ser humano y la vida en sí, son colocados en un muy alto pedestal. La humanidad es algo muy sagrado para los cubanos, algo intocable, y los valores que respaldan y fundamentan estas concepciones son aplicables a todos los seres humanos en la isla, independientemente de consideraciones de cualquier tipo. Y, si esto fuera poco, son valores que los cubanos han sabido extender con su sacrificio mucho más allá de sus fronteras geográficas. Los comentarios y la sinceridad exhibida por los especialistas cubanos son parte de la vida cotidiana de los cubanos, para los que estamos familiarizados con la vida de ese pueblo, el testimonio visto en la TV refleja un proceder que es algo perfectamente normal y natural, que es de esperar en Cuba siempre en cualquier circunstancia.

Es importante que los medios masivos del sistema capitalista traten de mantener esta imagen acerca de Cuba lejos del alcance de la opinión pública, para manipular las situaciones según su conveniencia en cada caso que lo requiera. Mientras que el planeta entero estaba concentrado en los sucesos de Haití después del terremoto del 12 de Enero, los medios de los EEUU que se encontraban en el aire con las últimas noticias sobre los acontecimientos las 24 horas durante varias semanas, siempre encontraron una forma de ocultar de la opinión pública que los trabajadores de la salud cubanos y otros especialistas habían estado en Haití trabajando esforzadamente durante once años y que el 12 de Enero no solo continuaron sino incrementaron su asistencia a este pueblo. Sean Penn tuvo el coraje de mencionarlo en la entrevista. Cuesta mucho trabajo imaginar cómo es posible que los periodistas estadounidenses, con toda la técnica más avanzada y su alta especialización, pudieran pasar todo el tiempo que pasaron en Haití, y nunca se cruzaran con un médico cubano o alguno de los trabajadores de la saludo que allí prestaban sus servicios, o con alguno de los miles de miles de haitianos que han sido tratados y en muchos casos salvados por las misiones médicas cubanas durante los últimos once años y en las semanas que siguieron al terremoto. Este bloqueo informativo es algo muy deliberadamente concebido y organizado, porque cuando la ocasión se presenta, como con el caso de la muerte de Zapata actualmente, ello hace mucho más fácil que la opinión pública pueda comprar mentiras como la de que las autoridades de salud cubanas y el sistema de salud cubano carece de corazón y sentimientos humanitarios en lo más mínimo. Esto sin ignorar que, por supuesto, situaciones como la de Zapata no se pueden comparar con situaciones como las de Haití. Pero cuando una sociedad entera y una profesión como la médica se basan en el respeto a la humanidad, en la preservación de la vida de los seres humanos, estos principios se aplican en todos los casos por encima de cualquier otra consideración.

Cuba es una sociedad entrenada durante más de cinco décadas en la paciencia y en la educación para tratar de corregir errores de cualquier tipo y resolver sus problemas. Puede ser al nivel de los CDR (Comités de Defensa de la Revolución), en las discusiones de las Asambleas Municipales y los Consejos Populares, órganos del gobierno más directa e inmediatamente vinculados a los ciudadanos en los barrios y centros de producción y servicios, en las reuniones de rendición de cuenta de los representantes electos a los órganos del Estado con sus electores, o en las discusiones y consultas durante los trabajos de las comisiones de la Asamblea Nacional, el parlamento cubano, o sus comisiones permanentes de trabajo, en los centros de trabajo. Pero en todo caso los problemas de la sociedad cubana son analizados sobre la base de la paciencia, la comprensión y la educación, como fundamento de la autocrítica del sistema sobre sí mismo. Bien sea que se trate de resolver algún de los problemas cotidianos, o incluso una violación de la ley simple o un delito de mayor gravedad, que involucre a individuos o a grupos de ellos, es destacable como se puede directamente dar fe de la paciencia con la cual se procede, siempre buscando procedimientos educativos como la vía principal para cambiar las conductas que afecten a la sociedad. Y en el caso que nos ocupa, se confirma como un hecho plausible pero completamente normal lo que observamos en el video, cuando los profesionales de la salud atestiguan como hicieron todo lo que estuvo a su alcance para tratar de salvar la vida de Zapata. Así es como se procede en Cuba.

No es una casualidad que en determinado momento la administración de Bush decidió finalizar abruptamente la mayoría de las visitas educacionales de ciudadanos norteamericanos a Cuba; los jóvenes que viajaban de visita a Cuba y sus profesores, en su inmensa mayoría veían a través de los medios mentiras con respecto a Cuba, y en sus viajes tuvieron la posibilidad de apreciar al menos un aspecto esencial: Cuba es una sociedad pacífica que se fundamenta en el valor de los seres humanos, y esto trasciende cualquier otra consideración posible; ello es aplicable en todas las circunstancias. Los estudiantes regresaban a los EEUU con una visión de la sociedad cubana completamente opuesta a la difundida por los medios masivos de ese país.

La cuarta mentira que se encuentra circulando tiene que ver con las Damas de Blanco, referente a que fueron amenazadas y agredidas físicamente por ciudadanos y luego violentamente reprimidas por las autoridades cubanas durante su reciente manifestación en La Habana. ¿Quiénes son las Damas de Blanco y cuál es su importancia? Desde 1960 el gobierno de los EEUU ha estado apoyando oficialmente la formación y desarrollo de “grupos de oposición” en Cuba, con estrechos vínculos con los EEUU. Más recientemente en Julio de 2006 un documento de los EEUU titulado Comisión para la Ayuda a una Cuba Libre (Commission for Assistance to a Free Cuba), de nuevo establece específicamente que estos grupos necesitan “programas bien financiados concebidos para fortalecerlos” y destaca la necesidad de “construir un consenso internacional en apoyo a estos grupos” (página 16). Y en el documento hay varios grupos e individuos mencionados explícitamente: uno de ellos es el de las Damas de Blanco. Un individuo que también explícitamente recibió el sello de aprobación alrededor de cuatro años atrás es Guillermo Fariñas, quien según el documento de los EEUU en ese momento se encontraba “comprometido en una sostenida huelga de hambre” (página 19). Al momento de escribir estas líneas dicho individuo se encuentra aún en huelga de hambre, y está siendo manipulado en el mismo modo que ha sido y sigue aún siendo manipulado Zapata después de su muerte.

Los medios masivos incluyen videos de YouTube y reportes acerca de los recientes incidentes con las Damas de Blanco. Este YouTube es un reflejo de los reportes sesgados, basados en mentiras, consistentes en montajes de determinadas filmaciones, aún de fotógrafos que pueden o no haber tenido relación alguna con los eventos del día en cuestión, con descripciones verbales de los sucesos, todo editado de conjunto para dar una impresión de violencia. No obstante, uno puede mirar el video original complete sin editar que fue mostrado al mundo en televisión, ignorando la parte del audio que afirma varias veces que se usó violencia por parte de los pro cubanos contra las Damas de Blanco y que la policía las tomo violentamente bajo su custodia. Los hechos son que aunque los oponentes a las Damas de Blanco se veían muy molestos y constantemente expresaban su apoyo a la revolución, en momento alguno hicieron uso de la violencia. Del mismo modo, las policías femeninas que introdujeron a las Damas de Blanco a los autobuses de la ciudad, y las condujeron a sus casas, no usaron la violencia contra las Damas, las cuales no fueron arrestadas. Aún cuando las Damas son oficialmente reconocidas y promovidas por los EEUU como un grupo de oposición y sus vínculos con los EEUU son evidentes para cualquiera, no se usó la violencia contra ellas. Alegar lo contrario es una mentira, y repetirla con la esperanza de que haya personas que la vayan a aceptar es un hecho condenable y repudiable, es del tipo de mentiras que Sean Penn rechazaba cuando se refería a los medios masivos insistiendo en describir a Hugo Chávez como un dictador.

Los que fueron arrestados y condenados a prisión en Marzo de 2003, y sus defensores tales como las Damas de Blanco, no están en conflicto con el gobierno cubano y con el pueblo que en las calles invariablemente sale a oponerse a esos grupúsculos y a manifestarse en defensa de la revolución, por causa de sus puntos de vista y opiniones políticas. Su problema es que ellas están colaborando con una potencia extranjera (el gobierno de los Estados Unidos) contra su propio pueblo y contra su propio país. En Cuba, mucho más que nunca antes, se lleva a cabo una amplia y profunda discusión y se desarrollan debates en los medios, en las familias, en los barrios, en las organizaciones de masas y en los órganos del Poder Popular. Existen opiniones contrapuestas que son debatidas públicamente acerca de las medidas a tomar para perfeccionar el sistema socio-económico cubano, por ejemplo para brindar más fuerza y autoridad a los representantes electos como autoridades políticas en los órganos estatales y de gobierno, para enfrentar problemas tales como la corrupción - que en modo alguno puede ser comparada, ni en su magnitud ni en el tipo de hechos, con lo que se enfrenta como corrupción en cualquier país capitalista-, la producción y la distribución de materiales y alimentos necesarios a la población. Pero estas discusiones no tienen como objetivo cambiar el sistema socialista actual por un sistema capitalista, ni convertir a Cuba de nuevo en un satélite de los EEUU, regresarla a la situación imperante antes de la revolución. Los “grupos de oposición” se han descalificado a sí mismos voluntariamente con respecto a estos importantes debates, que no están dirigidos contra el sistema actual ni contra el orden constitucional establecido. Por el contrario, estas discusiones son incluso estimuladas por el liderazgo histórico de la revolución, debido a su sincero deseo de lograr un pueblo cada vez más involucrado en perfeccionar su propio sistema. Entonces el hecho de que la “oposición” o los así llamados “disidentes” se encuentran completamente apartados de las tendencias principales de la sociedad cubana actual no es un fallo del sistema cubano o una señal de alguno de sus rasgos que deben ser cambiados. Los “grupos de oposición” tienen que culparse solamente ellos mismos por su completo aislamiento. Si no fuera por la campaña mediática de la derecha internacional y el financiamiento y otras formas de apoyo brindadas por el gobierno de los EEUU, dedicar tiempo a escribir acerca de los “disidentes” sería una inútil pérdida de tiempo a causa de su total irrelevancia en la vida política cotidiana cubana a todos los niveles.

Los llamados disidentes en Cuba, completamente aislados, irrelevantes y marginales en la sociedad cubana y en su vida política, son traidores a la nación igual que sus contrapartes de Miami. Ellos solo siguen lo que les sirve a sus intereses, con sus métodos oportunistas de actuar y pensar. Ellos pueden trabajar pagados por cualquiera, así es como viven sus vidas. Los traidores por su propia naturaleza pueden vender sus almas. Ellos pueden hasta pelear entre sí por el financiamiento extranjero. Los pueblos de Europa y los EEUU, que tienen interés en mejorar sus relaciones con Cuba, tienen que pensar en que si Washington y Bruselas y los medios masivos de las oligarquías han creado un monstruo, éste está fuera de control. Estos individuos se ganan la vida basados solamente en el cumplimiento del objetivo de crear tensiones entre Cuba por un lado y por el otro Europa y los EEUU, conflictos que por su propia naturaleza inhiben la existencia de relaciones normales entre los Estados. El Presidente Obama tiene que tener la agudeza de ver a través de estas intenciones de la extrema derecha de sabotear su programa de mejorar las relaciones entre los dos países. En esta situación, ¿no debería cualquier periodista serio, parlamentario sincero y de mente abierta, figura política, líder sindical o intelectual, estar alerta para no caer en esta trampa?

¿Por qué Cuba es hoy la víctima de otra nueva campaña mediática y de presiones de Washington y Bruselas? Hay varias razones. Quizás una sea el hecho de que la reunión del 22- 23 de febrero de todos los Estados del hemisferio excepto EEUU y Canadá estuvieron de acuerdo en establecer una organización regional para promover la integración económica, política y cultural. Este es un evento histórico. No es un secreto para nadie que Cuba desde 1959 ha llevado el peso y se ha mantenido durante todo este tiempo bajo las más difíciles condiciones, como una base política y moral para la cooperación regional. Los EEUU y la vieja Europa nunca perdonaron a Cuba por dar este primer paso hace más de cincuenta años. Ellos nunca aceptaron que Cuba rehusó seguir el camino de la capitulación al occidente como ocurrió con la URSS y la Europa del Este. Defender a Cuba hoy y a su Revolución es defender a toda América Latina y el Caribe y su noble proyecto de integración. La muerte de Zapata ocurrió en el momento más oportuno, y su manipulación por la Unión Europea y los medios masivos allí y en Norteamérica sirven muy convenientemente a las intenciones de revertir la nueva tendencia en la región golpeando a su inspirador inicial y más prestigioso desde el pasado siglo: Cuba. En el mismo documento de los EEUU antes citado del 2006, los EEUU se mostraban preocupados acerca del eje Cuba- Venezuela de este modo: “Juntos, estos países están avanzando una agenda retrógrada y anti- Americana para el futuro del hemisferio y están encontrando cierta resonancia… en la región” (página 24). Es en este contexto que los EEUU revelan su programa de organizar, sostener y promover sus propios grupos e individuos de oposición en Cuba.

Pero Cuba no está sola. Por el contrario, a pesar de todas las intenciones de aislarla durante más de cincuenta años, Cuba nunca antes ha estado tan en el centro de la política regional y mundial como lo está ahora. La más reciente campaña mediática basada en mentiras y distorsiones solo sirve para hacer crecer la conciencia política de los pueblos del mundo acerca de como los medios masivos al servicio de la oligarquía trabajan solo con la mentira y las manipulaciones.

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores

El lunes 4 de enero, informaciones de prensa revelaron que, a partir de esedía, la Administración de Seguridad del Transporte de los Estados Unidos comenzó a aplicar medidas adicionales de control de seguridad, en todos los aeropuertos del mundo, sobre cualquier pasajero con pasaporte de los países designados por el Departamento de Estado como "patrocinadores del terrorismo internacional", entre los que, arbitraria e injustamente, se incluye a Cuba, junto a Irán, Siria y Sudán, así como de otros países considerados "de interés",que son: Afganistán, Argelia, Irak, Líbano, Libia, Nigeria, Pakistán, Arabia Saudita, Somalia y Yemen. Las medidas también serán aplicables a cualquier persona que haga escala en estos 14 países.

 Se informó que la decisión de imponer estas nuevas medidas fue adoptada trasel intento de atentado terrorista contra un avión de la aerolínea norteamericana Northwest Airlines, que se dirigía a la ciudad de Detroit, el pasado 25 dediciembre. De acuerdo con reportes de prensa que reproducen declaraciones de funcionarios norteamericanos no identificados, los pasajeros que califiquen en estas categoríasserán objeto de cacheos corporales, su equipaje de mano será minuciosamente revisado y serían sometidos a refinadas técnicas de detección de explosivoso de escáner por imágenes.

 En la tarde del 5 de enero, tras una reunión con los miembros de su equipode Seguridad Nacional, el propio presidente Barack Obama confirmó la adopción,desde el día anterior, de las medidas antes mencionadas "a pasajeros que vuelen a los Estados Unidos, desde o a través de las naciones en nuestralista de Estados patrocinadores del terrorismo u otros países de interés". Esa misma tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Sección de Interesesde Cuba en Washington presentaron una nota de protesta a la Sección de Interesesde los Estados Unidos en La Habana y al Departamento de Estado, respectivamente. En la nota, el MINREX rechaza categóricamente esta nueva acción hostil del Gobierno de los Estados Unidos, que se deriva de la inclusión injustificadade Cuba en la llamada lista de Estados patrocinadores del terrorismo, porrazones meramente políticas, que tienen como único propósito justificar la política de bloqueo que la comunidad internacional condena de manera abrumadora. Asimismo, la nota impugna la elaboración de dichos listados y pone énfasisen los hechos que demuestran el récord impecable de Cuba en materia de enfrentamientoal terrorismo, del que ha sido históricamente víctima; reitera que son totalmenteinfundados los argumentos que emplea el Gobierno de los Estados Unidos parajustificar la inclusión de nuestro país en su listado de "Estados patrocinadoresdel terrorismo internacional", y demanda la inmediata exclusión de Cuba deesta lista arbitraria.
 Ese mismo día, un portavoz del Departamento de Estado, al ser interrogadopor la agencia cablegráfica AFP sobre la nota de protesta del MINREX, declaróque "Cuba es un país que apoya actividades terroristas y por lo tanto sus ciudadanos y viajeros en tránsito aéreo deben ser sometidos a controles suplementariospor motivos de seguridad". A raíz de la promulgación de esta nueva medida, columnistas de importantesmedios de prensa norteamericanos, como el Washington Post, han calificadode "ridícula" e "inmerecida" la designación de Cuba como "Estado terrorista",al recordar que nuestro país no constituye una amenaza para la seguridadde los Estados Unidos y afirmar que buscar terroristas en vuelos procedentesde Cuba "es una pérdida de tiempo".


 De nuevo, el 5 de enero de 2010, el portavoz del Departamento de Estado,Philip Crowley declaró que Cuba tiene "bien ganada" su designación como "Estadopatrocinador del terrorismo". Un día después, el 6 de enero, otro voceroreiteró a la agencia AFP los desgastados pretextos que supuestamente justificanmantener a Cuba en la lista terrorista.

 Como parte de su política de hostilidad y de sus campañas de propaganda paratratar de desacreditar la imagen de la Revolución, en 1982 el Gobierno de Ronald Reagan incorporó injustamente a Cuba en la lista anual del Departamentode Estado sobre los "Estados patrocinadores del terrorismo internacional",mucho antes de que se produjera el atentado contra las Torres Gemelas deNueva York.

 La inclusión de Cuba en ese listado con llevó la aplicación de nuevas sancioneseconómicas, incluyendo el congelamiento de transacciones financieras, prohibicionesde transferencias de tecnología y medidas restrictivas y de aislamiento contrael país y sus ciudadanos. Estas sanciones se sumaron a las ya draconianas medidas impuestas por el bloqueo económico, comercial y financiero decretadodesde inicios de la Revolución. Cada año, el Gobierno de los Estados Unidos ha mantenido a Cuba en esa lista,para lo cual ha utilizado diversos pretextos, todos insostenibles y sin poder presentar la menor evidencia de participación de nuestro país en acto terrorista alguno

. El 30 de abril de 2009, la administración de Obama ratificó la absurda presenciade Cuba en esta lista, reiterando que "el gobierno cubano continúa brindando refugio seguro a varios terroristas", que "miembros de ETA, las FARC y el ELN permanecieron en Cuba en 2008" y que "continúa permitiendo que algunos fugitivos de EE.UU. vivan legalmente en Cuba", lo que fue rechazado enérgicamentepor el Ministro de Relaciones Exteriores y motivó una reflexión del compañero Fidel emplazando a Estados Unidos a discutir sobre el tema. Cuba ha hecho públicos en el pasado suficientes elementos que demuestran la falsedad y el carácter manipulador de estos pretextos, tal como se reflejó exhaustivamente en la Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores,"Cuba no tiene nada que ocultar ni nada de que avergonzarse", emitida e l2 de mayo de 2003.
 La presencia no gestionada por Cuba de varios miembros de la organizaciónvasca ETA que estaban exilados, se originó en una solicitud de los gobiernos concernidos en el tema, con los que se alcanzó un acuerdo, hace más de un cuarto de siglo, mediante el cual viajaron a Cuba un pequeño grupo de militantes de esa organización. Cuba estableció la regla estricta de que cualquierade los miembros del grupo aceptado que saliera del país, no podría volvera entrar a territorio cubano. Los miembros de ETA residentes en Cuba nunca han utilizado nuestro territoriopara actividades de esa organización contra España ni contra ningún otro país.

 Cuba ha cumplido escrupulosamente con el espíritu de aquel acuerdo.El tema de la presencia de miembros de la ETA en Cuba es un asunto de índole bilateral, sobre el cual se han mantenido contactos con el gobierno de España.El Gobierno de los Estados Unidos no tiene derecho, ni autoridad, para inmiscuirse en estos asuntos, que en lo absoluto lo involucran, ni mucho menos afectansu seguridad nacional, como tampoco afectan la seguridad de ningún otro Estado. En lo que respecta a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, como se conoce, tanto el gobierno colombiano como estas fuerzas guerrilleras coincidieron en solicitara Cuba, en su momento, su participación en el proceso de paz. En ese marco,Cuba ha sido parte del Grupo de Países Facilitadores del diálogo y del Grupode Países Amigos para las Conversaciones de Paz, y ha servido de sede de varias rondas de negociaciones. La postura transparente y la ayuda del gobierno cubano al proceso de paz han sido reconocidas públicamente, no solo por las FARC y el ELN, sino por la ONU y el propio gobierno colombiano.

 En relación con la presencia en Cuba de fugitivos de la justicia de los Estados Unidos, vale reiterar que en nuestro territorio jamás han encontrado amparo,ni residen terroristas de ningún país. Cuba ha ofrecido legítimamente protección y asilo político a algunos luchadores por los derechos civiles norteamericanos. También residen en Cuba otros ciudadanos norteamericanos que cometieron delitos, sobre todo de secuestros de aviones, a quienes se juzgó y sancionó con severidad y, tras cumplir sus sentencias, solicitaron permanecer en el país.

 Fue elgobierno de Cuba quien adoptó las medidas pertinentes que pusieron fin definitivamente,en los años del gobierno de Carter, a los secuestros de aviones, un flagelo que se originó en los propios Estados Unidos. Por el contrario, ha sido el Gobierno de los Estados Unidos el que ha recibidoen su territorio, desde el triunfo de la Revolución, a centenares de delincuentes, asesinos y terroristas, ignorando las solicitudes formales de devolución presentadas por el Gobierno de Cuba en cada caso, al amparo de Acuerdos de Extradición entonces vigentes. Muchos de estos individuos aún se pasean libre y tranquilamente por las calles de ese país, incluso tras haber estado implicados en nuevos actos terroristas contra ciudadanos e intereses de los EstadosUnidos, Cuba y otras naciones. El caso más conocido y atroz es el de la voladurade un avión de pasajeros de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976,que causó 73 muertes y constituyó el primer acto terrorista contra una aeronave civil, en pleno vuelo, en el Hemisferio Occidental. Sus autores, Orlando Bosch Ávila y Luis Posada Carriles han vivido y aún residen impunemente en Miami, el primero, gracias al perdón presidencial de George H. Bush y, el segundo, en espera de un prolongado juicio por mentir y obstruir la justiciaen un proceso migratorio y no por los cargos de terrorismo internacional que merece. Algunas de estas verdades no han podido ser desconocidas por esos mismos informes del Departamento de Estado que designan a Cuba como "Estado patrocinador del terrorismo". Cuba rechaza, por ilegítimo, el mecanismo mediante el cual el Gobierno de los Estados Unidos se arroga el derecho a certificar la conducta de otras naciones en materia de terrorismo y a emitir listas discriminatorias y selectivas, con fines políticos, mientras asume una posición de doble rasero al no juzgary permitir que sigan en libertad los responsables confesos de horrendos actos terroristas contra Cuba. Como muestra de ello, nuestros Cinco Héroes, Gerardo, Fernando, Ramón, Antonioy René, cumplen arbitrarias e injustas condenas en cárceles norteamericanas por proteger a Cuba, de cuyos hijos 3 478 murieron y 2 099 quedaron mutiladospor acciones terroristas; y también por defender la integridad de ciudadanosde los Estados Unidos y otros países.

 Cuba siempre ha tenido un desempeño ejemplar en la lucha contra el terrorismo: -Cuba condena todos los actos de terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones. -El territorio de Cuba nunca ha sido utilizado ni se utilizará jamás paraorganizar, financiar o ejecutar actos terroristas contra ningún país, incluyendolos Estados Unidos. -Cuba es Estado Parte de los 13 convenios internacionales existentes en materiade terrorismo y cumple estrictamente las obligaciones emanadas de las resoluciones1267, 1373 y 1540 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en esta esfera. -Cuba no posee, ni tiene intención de poseer, armas de exterminio en masade ningún tipo y cumple sus obligaciones en virtud de los instrumentos internacionalesque ha suscrito en materia de armas nucleares, químicas y biológicas. -La Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba aprobó, el 20 de diciembre de 2001, la Ley 93 "Contra actos de terrorismo", la cualtipificó todos los actos de terrorismo internacional como delitos gravesy estableció penas muy severas. -Cuba ha adoptado, además, medidas para prevenir y reprimir todo acto de terrorismo y todas las actividades relacionadas con estos, incluida la financiacióndel terrorismo. Asimismo, ha incrementado la vigilancia de las fronteras y ha fomentado medidas para impedir el tráfico de armas e intensificar la cooperación judicial con otros países, para lo cual ha firmado 35 acuerdosen materia de asistencia jurídica y ha manifestado reiteradamente su disposiciónpermanente de cooperar con todos los Estados en esta esfera. -En este espíritu, Cuba ha cooperado, incluso activamente, con el Gobiernode los Estados Unidos. En tres ocasiones (noviembre de 2001, diciembre de2001 y marzo de 2002), Cuba propuso a las autoridades norteamericanas un proyecto de Programa de cooperación bilateral para combatir el terrorismo,y en julio de 2009, Cuba reiteró su disposición a cooperar en esta esfera. -En varias ocasiones, las autoridades cubanas han hecho conocer al Gobiernode los Estados Unidos, su disposición a intercambiar información sobre planesde atentados y acciones terroristas dirigidas contra objetivos en cualquiera de los dos países. Es igualmente conocido que, en 1984, Cuba alertó sobre un plan de atentado contra el presidente Ronald Reagan que condujo a la neutralización de los involucrados por parte de las autoridades norteamericanas. En 1998,se le trasladó a la Administración de William Clinton información sobre planesde hacer estallar bombas en aviones de líneas aéreas cubanas o de otros países que viajaban a Cuba. -Asimismo las autoridades cubanas han entregado al gobierno de los EstadosUnidos abundante información sobre actos terroristas cometidos contra Cuba.En 1997, 1998, 2005 y 2006, Cuba entregó al FBI cuantiosas evidencias sobrelas explosiones con bombas en varios centros turísticos cubanos, dándole incluso acceso a los autores de esos hechos, detenidos en Cuba, y a testigos. -No debe olvidarse, además, que Cuba fue uno de los primeros países que condenópúblicamente los criminales ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001en los Estados Unidos, trasladó su disposición a brindar asistencia médica y humanitaria a las víctimas, y ofreció de inmediato abrir su espacio aéreoy sus aeropuertos para recibir a los aviones de pasajeros con destino a territorionorteamericano. A pesar de los numerosos actos terroristas procedentes deterritorio norteamericano contra Cuba, nuestro país ha mantenido una conducta intachable y limpia, en relación con cualquier hecho que pueda afectar alos ciudadanos norteamericanos, porque Cuba es una nación que se rige porprincipios políticos y normas éticas. El gobierno cubano, con toda su moral y dignidad, condena la inclusión arbitrariade Cuba en la lista de 14 países cuyos ciudadanos serán sometidos a nuevasmedidas restrictivas por decisión del Gobierno de los Estados Unidos. El gobierno cubano demanda también la inmediata exclusión de Cuba de la listade "Estados patrocinadores del terrorismo internacional", por constituiruna designación injusta, arbitraria y políticamente motivada, que contradice la conducta ejemplar de nuestro país en el enfrentamiento al terrorismo ypone en tela de juicio la seriedad de los Estados Unidos en la lucha contraeste flagelo. Asimismo, insta al gobierno de los Estados Unidos a que, como expresión decompromiso con la lucha antiterrorista, actúe con firmeza y sin dobles raseros contra quienes desde el territorio norteamericano han perpetrado actos terroristascontra Cuba; y a que libere a los Cinco Héroes antiterroristas cubanos injustamenteencarcelados en ese país.


 - - - - - - - - - (tomado de Washington Post, 5 de enero de 2010 via Cubadebte.cu)

 Cuba no se merece estar en la lista negra por Eugene Robinson Bajo las nuevas reglas provocadas por el fallido ataque terrorista del Día de Navidad, pasajeros de líneas aéreas que llegan a los EstadosUnidos procedentes de 14 países serán sometidos a un examen adicional:Afganistán, Argelia, Cuba, Irán, Iraq, Líbano, Libia, Nigeria,Pakistán, Arabia Saudita, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. Para estaprimera prueba de la nueva década, ¿cuál país no encaja con los demás? La respuesta obvia es Cuba, que representa una amenaza de terrorismoigual a cero. Cuba no es un Estado fracasado, donde se encuentranfranjas de territorio fuera del control del gobierno, sino que es unade las sociedades más duramente bloqueadas del mundo, un lugar dondela idea de que un ciudadano pueda conseguir y llevar en sus manosexplosivos plásticos, armas o aditamentos terroristas de cualquiertipo, es simplemente ridícula. No hay historia de un Islam radical en Cuba. De hecho, apenas hayhistoria del Islam en absoluto? La isla está entre los últimos lugares en la Tierra donde Al Qaida trataría de establecer una célula, y muchomenos planificar y lanzar un ataque terrorista. Sin embargo, Cuba estáen la lista porque el Departamento de Estado aún considera que es-junto con Irán, Siria y Sudán- un estado patrocinador del terrorismo. ¿Es esto serio? ¿No pesa que la Sección de Intereses de EEUU en La Habana es uno de los pocos puestos diplomáticos norteamericanos en el mundo abierto a la actividad normal, sin el aumento aparente de medidas de seguridad desde los días de los ataques terroristas del 11de septiembre 2001? La administración de Obama ha protagonizado movidas admirables paraalinear la política exterior de EEUU hacia una mejor correspondenciacon la realidad objetiva. Pero el movimiento hacia Cuba ha sido provisional y vacilante, en el mejor de los casos.

 El mes pasado, el corresponsal del New York Times Tim Golden asistió auna conversación a la hora del almuerzo - y a un miniconcierto- enWashington, con Carlos Varela, un cantautor que a menudo se le hallamado el Bob Dylan de Cuba. El evento, patrocinado por la NewAmerica Foundation?s U.S.-Cuba Policy Initiative y el Center for Democracy in the Americas, fue notable por un hecho que podría ser el preámbulo para muchos cubanos: el viaje anterior de Varela a EstadosUnidos fue en 1998. Quería venir de nuevo en el 2004, pero el gobiernode EE.UU. le negó la visa. La administración de George W. Bush adoptó una política de línea duraque negaba visados a la mayoría de los artistas cubanos, entre ellos algunos que estaban tratando de venir porque habían sido nominados para los Premios Grammy. El hecho de que Varela obtuvo una visa ahora parecía indicar un deshielo parcial, pero aún no ha sido un retorno completo al estatus quo pre-Bush, cuando la cuestión que preocupaba era si los músicos cubanos podían venir con permiso del gobierno de Fidel Castro, no si el gobierno de los EE.UU. los dejaba entrar En mayo, la administración de Obama le negó la visa al mundialmente famoso cantautor cubano Silvio Rodríguez, quien había sido invitado aun concierto en Nueva York para el 90 cumpleaños del legendario Pete Seeger. Supongo que es posible establecer una distinción: Rodríguez esconocido como un verdadero creyente en el sistema comunista que Fidel Castro ha instalado, mientras que Varela, sin criticar explícitamente el gobierno, utiliza matices y metáforas para expresar la impacienciade la juventud cubana . ¿Pero desde cuándo Estados Unidos tiene miedoa la exposición de la ideología de la competencia? La administración de Obama ha avanzado lentamente en la dirección correcta.

 En abril pasado, el Presidente levantó las restriccionessobre la frecuencia con que los cubanos estadounidenses pueden visitara sus familiares en la isla y la cantidad de dinero que pueden enviara los miembros de su familia. Básicamente inalteradas, sin embargo,están los principales pilares de una lastre de medio siglo de la política hacia Cuba: la prohibición que mantiene para casi todos los demás estadounidenses, que no pueden viajar a Cuba, y el embargo comercial que prohíbe a las compañías de EE.UU. realizar negocios allí. Por supuesto, el Presidente ya tiene bastante en su plato. Él puede estar reacio a introducir otra variable. No es difícil imaginar que un senador o un grupo de miembros de la Cámara celebrarán, por ejemplo, mantener como rehén la reforma de Salud si se produce un cambio de la política hacia Cuba. Pero es difícil para mí creer que Obama no ve cuán loca es en realidad nuestra política actual. Tiene que cambiar y puede empezar por dejarde pretender que busca terroristas de Al Qaeda en vuelos procedentesde Cuba, lo cual no es otra cosa que una gran pérdida de tiempo.

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